No pretendemos desde aquí impartir una lección magistral sobre las plantas carnívoras. Nuestro objetivo es despertar curiosidad y arrojar algo de luz sobre es curioso mundillo de las plantas carnívoras.
Y si además compras nuestro kit de cultivo con semillas de varias especies, contribuirás a difundir aun más nuestro interés por las plantas carnívoras. Porque estamos seguros de que te van a gustar tanto que se las enseñarás a todos tus conocidos.
Aunque todos hemos oído alguna vez las palabras "plantas carnívoras", pocas veces nos paramos a pensar sobre su significado.
La mayoría de la gente piensa que son plantas que comen carne, incluso humanos. Hay quien piensa que son la versión vegetal de las pirañas.
Pero lo cierto es que el nombre no les hace mucha justicia. Un nombre como "plantas insectívoras" sería más apropiado, porque es en realidad lo que comen.
El mero hecho de nutrirse de insectos en lugar de los minerales de la tierra ya es suficientemente sorprendente como para que nos llamen la atención.
Consideramos que una planta es carnívora cuando es capaz de atraer, atrapar y nutrirse de sus presas.
Quizá hayáis visto alguna planta carnívora en alguna floristería. Suelen ser las Venus atrapamoscas. El hecho de que sea esta la variedad que más se conoce
se debe principalmente a su vistosidad, a lo sorprendente que es verla en acción, y a que crece en muchos lugares del planeta.
Aunque algunas plantas se encuentran muy dispersas por toda la geografía, otras sólo existen en zonas muy concretas. Aunque generalmente todas comparten un hábitat más o menos similar.
Suelen crecer en zonas pantanosas, donde la tierra es muy ácida y carente de nutrientes, lo que les lleva buscar alimento en otro formato: seres vivos.
En general requieren bastante humedad y bastante sol, por eso en las zonas tropicales es donde más variedades de plantas carnívoras se pueden encontrar.
Fuera de su hábitat, es posible cultivar plantas carnívoras, pero siempre intentando imitar lo mejor posible su hábitat. Lo mejor es cultivar a partir de semillas.
El reciente aumento de interés por estas plantas ha llegado a poner en peligro de extinción a muchas de ellas. Tanto es así que ahora, su comercialización está sujeta a estrictas leyes, y todos aquellos que
queramos comercializarlas, debemos obtener la licencia CITES, que es un convenio internacional para la comercialización de especies (animales y vegetales) amenazadas.
Aunque hay más de 10 familias de plantas carnívoras, con un total de más de 500 subespecies, todo lo que vamos a contar aquí está especialmente enfocado a las familias que encontrarás en nuestro kit de cultivo PlantacionesCarnívoras.
En este kit, encontrarás semillas de cuatro de las 10 familias. De cada familia hay dos o tres subespecies, haciendo un total de 10 subespecies diferentes en el kit.
Cada una de las familias tiene una forma diferente de atraer y atrapar a sus presas.
En realidad, las trampas de las plantas carnívoras suelen ser una modificación de sus hojas que convierten a éstas es mortíferas trampas para los insectos.
Las Venus Atrapamoscas
Atrae pequeños insectos con su dulce olor. Las hojas de la Venus Atrapamoscas son como una especie de mandíbula abierta (como un cepo para osos) que tienen en su interior finos pelitos.
Cuando un insecto se posa en la Venus, la presión en estos pelitos hace que se cierren su hojas en forma de mandíbulas quedándo atrapado el insecto en su interior. El insecto se retorcerá y hará todo
lo posible por salir de su jaula, lo cual no sólo será en vano, sino que será bueno para la planta ya que esto provocará que la planta libere más enzimas digestivas.
La trampa permanecerá varios días cerradas mientras digiere al insecto. Cuando esta se abre de nuevo es posible que quede algún resto no digerible.
Las Sarracenias
Esta familia de plantas es probablemente la que más varientes tiene. Generalment son todas muy parecidas cambiando sólo aspectos como el color, o la altura.
Todas ellas tienen forma de tubo vertical, y su trampa consiste en haciendo que los insectos entren en el tubo y queden atrapados dentro. Los insectos son
atraídos por el nectar que la propia planta produce. Cuando se posan en el borde de entrada al tubo resbalan y quedan atrapados en el fondo. La superficie de estas plantas
es una de las superficies más lisas que conoce la naturaleza, por lo que ni siquiera los insectos más habilidosos pueden engancharse a las paredes del tubo.
Si el insecto tiene alas, al intentar salir volando generan un vacío en los estrechos tubos que les empuja hacia el fondo con más fuerza.
Algunas variantes, como la Sarracenia Encapuchada, son translúcidas en la base. Cuando los insectos voladores entran en la trampa, de repente se encuentran en un entorno muy oscuro
(la capucha impide que entre luz en el tubo) y éstos vuelan hacia abajo donde ven más luz, para acabar ahogándose en el nectar de la planta o muriendo por agotamiento.
Otras como la Sarracenia Púrpura, que es el tipo más común, almacenan el agua de las lluvias en su interior haciendo que los insectos se ahogen. Cuando el
agua se evapora digieren a sus presas.
Aun en esencia son muy parecidas, las alturas varían desde los 15cm hasta los 80cm. Todas ellas suelen generar unas flores pequeñas y muy vistosas de diferente color,
según el tipo de Sarracenia.
Las Droseras
De entre las muchas variedades de Droseras, en el kit de Plantaciones Carnívoras, se encuentran tres tipos que son también conocidos como plantas Sundew (rocío del sol).
Reciben este nombre por las gotitas que las adornas que se asemejan a las gotas de agua del rocío. Pero nada más lejos de eso, pensarán los pobres insectos que se acerquen a ellas.
Estas plantas tienen las hojas recubiertas de unos pelitos, y al final de ésto hay una glándula roja que segrega un pegamento natural, y que los insectos confunde con nectar o gotitas de agua.
Cuando un insecto se posa en la planta se queda automáticamente pegado. Al luchar para liberarse golpea a otros pelitos con sus gotitas pegajosas lo que hace que se que más pegado aun. Es muy
probable que pierda alguna pata o ala en su intento por liberarse lo que le debilita aun más. La mayoría de los insectos que quedan atrapados en esta planta acaban exhaustos y recubiertos del pegamento.
Los insectos más grandes a veces consiguen liberarse del pegamento pero es facil que pierda alguna pata o ala y acaben muriendo de hambre o cansancio.
Algunas variedades más exóticas se enrollan con un movimiento rápido alrededor del insecto atrapado como si de un tentáculo se tratase, embadurnándolo completamente de pegamento lo que hace imposible su liberación.
Las Darlingtonias
También conocidas como plantas cobra. Se asemejan ligeramente a las Sarracenias pero su trampa es sensiblement diferente.
Sus hojas son también en forma de tubo, pero en la parte superior se pliegan (haciendo la forma de un periscopio) formando un capucha. El techo de esta capucha es translúcido.
Una larga hoja en forma de lengua de serpiente (de ahí nombre de planta cobra) se sitúa debajo de la capucha.
Rastros de néctar conducen a los insectos hacia esta hoja, y de ahí al interior de la planta.
Una vez dentro, el insecto tiene dificultades para encontrar la salida. Intentan salir por el techo, ya que es por donde más luz entra, pero se golpean y vuelve a caer dentro.
Las paredes del interior de tubo tienen pelitos puntiagudos mirando hacia abajo, lo que imposibilita trepar por las paredes.
Cuando el insecto cae al fondo del todo la planta segrega un jugo en el que la presa acaba muriendo ahogado. Bacterias y otros microorganismos que viven en el interior de la
planta ayudan a la descomposición de las presas para que la planta las pueda digerir.
Como podéis comprobar, es increíble las trampas que la propia naturaleza es capaz de crear para que unas especies se alimenten de otras. Es por eso que las plantas carnívoras nos
sorprenden tanto, sobre todo aquellas cuyas trampas son móviles.
Parece increíble que unos seres tan elegantes y hermosos, sean a la vez tan crueles y despiadados. Pocos seres vivos son tan crueles con sus presas, que generalmente mueren tras horas
de intensa tortura y desesperación. Ver a las plantas carnívoras en acción es algo que no se olvida nunca.
Animaros a tener unas hermosas y crueles plantas carnívoras con vosotros y siempre podréis presumir de haber visto algo que a la mayoría de los mortales se les escapa.
Si esta breve introducción os ha parecido insuficiente y queréis aprender aun más, visitad nuestra página de enlaces de interés,
o nuestro FAQ.